El velo de lo ficticio (2 de 3)
Baudrillard, Simulacra and Simulations
La primera parte llamada: “Los amigos del bosque”, está contada en forma de crónica periodística. Una narración en primera persona que nos habla del narrador y sus aventuras para averiguar la historia de Sánchez Mazas y encontrar a “los amigos del bosque”. Según las concepciones del género la crónica nos habla de algo real ocurrido en un tiempo y un espacio. La primera frase del libro: “Fue en el verano de 1994, hace ahora más de seis años, cuando oí hablar por primera vez del fusilamiento de Rafael Sánchez Mazas” (Pag 17). Al igual que en un texto periodístico nos situará en el tema respondiendo algunas preguntas básicas (cuándo, cómo, qué, quién). El primer capítulo nos pide entonces que lo leamos como si se trata de algo real pero al estar contado en primera persona como algo subjetivo.
La segunda parte, llamada: “Solados de Salamina” está contada como novela histórica, o biografía. Javier Cércas desaparece de escena convirtiéndose en un silencioso narrador en tercera persona. El texto permanece objetivo casi hasta la erudición sin ofrecer demasiadas valoraciones hasta la última página en la que regresa la primera persona y acompañada de esta la opinión personal: “Yo no sé si al final de sus días, Sánchez Maza era un viejo libertino pero sin duda era un viejo poeta cortesano” (pag. 140) o también “Hoy poca gente se acuerda de él, y quizás lo merece” (pag. 140)
La tercera parte, llamada la Cita de Stockton comenzará, al igual que el primer capítulo, con una suerte de crónica personal e íntima. Pero a medida que avanzan las páginas y sobretodo después de conocer a Bolaño que se convierte en una suerte de demiurgo: “No recuerdo por qué ni como llegó hasta ella; [La historia de Miralles]; recuerdo que habló con un entusiasmo inflexible, con una suerte de jubilosa seriedad (pag. 153). “Y en aquel momento, con la engañosa pero aplastante lucidez del insomnio como quien encuentra por un azar inverosímil, […] me oí murmurar en el silencio sin luz del dormitorio: ‘Es él’”. De esta manera entre las conversaciones con Bolaño y después con el recién descubierto Miralles, la historia se aleja de la crónica periodística para adentrarse en la novela histórica y termina finalmente en la narración épica del héroe perdido: "Hablaría de Miralles y de todos ellos, [...] de esos momentos inconcebibles en que toda la civilización pende de un solo hombre y de ese hombre y de la paga que la civilización reserva para ese hombre"(pag 208) y también "mientras piensa en un hombre acabado que tuvo el coraje y el instinto de la virtud y por eso no se equivocó nunca, o no se equivocó en el único momento en que de veras importaba no equivocarse, piensa en un hombre que fue limpio y valiente y puro en lo puro y en el libro hipotético que lo resucitará cuando esté muerto". (pag. 209)
El personaje hiperreal de Miralles tiene entonces una historia que lo eleva sobre la discusión de la ficción o la realidad de los relatos anteriores, de las pequeñas biografías para adentrarse en algo más grande y porque no, más real. Como dice el personaje Bolaño , "Todos los buenos relatos son relatos reales, por lo menos para quien los lee, que es lo único que cuenta" (pag, 166). Aunque estos hechos no sean reales y comprobables, la narración los convierte en tales. La técnica que se aleja de lo real (como la crónica o la novela histórica) volviendo más real al personaje ficticio.
NO TE OLVIDES SUSCRIBIRTE AL FEED DE EL FORASTERO
Categorías:Literatura











