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El Dick que se viene

Buenas noticias para los Dickianos y no hablo exactamente de los fanáticos de las novelas de Dickens ni de los discursos de Dick Cheney, sino más bien para los que siguen esta mente sorprendente y algo más oscura que la de aquel victoriano o del siniestro vicepresidente. Hablo claro de Philip K. Dick.

Acaba de salir el trailer de la nueva película adaptada de una novela de Dick: “A Scanner Darkly” (La novela en castellano se llama “Una mirada a la oscuridad”) y según las apariencias, la película pinta muy bien. La novela, una de las más notables de Dick y una de las mejores que existen sobre el tema de las drogas, trata de la historia del policía Fred Arctor que trabaja buscando traficantes y productores de la “Sustancia M”. Encubierto en el personaje de Bob Arctor, yonki y dealer menor, relacionado con el bajo mundo, tiene que relacionarse con otros yonkis y crear un círculo de relaciones propias. El encargo que el jefe de Fred Arctor le da es seguir los pasos de Bob, su propio personaje. Es entonces en esta situación y por causa de la “sustancia M”, que poco a poco estos dos personajes, Fred y Bob, se van convirtiendo en personas distintas. Una vez más aparece el tema Dickiano de la persecución, sólo que esta vez llevada hasta las últimas consecuencias: El personaje perseguido por él mismo.

La novela, que no intenta dar valoraciones morales o críticas sobre el mundo de las drogas, es más bien una historia descriptiva en homenaje a todos los amigos de Dick que por causa de las drogas murieron o terminaron encerrados en sus propios cerebros bajo el síndrome de psicosis permanente. Dick se despoja casi en la totalidad de la ciencia ficción, de la piel y de los huesos, para mostrar una película descarnada, cercana a las historias de William Burroughs y a una generación perdida, cercana a su propia biografía, cercana a una época sin esperanzas.

No hay ninguna moraleja en esta novela. Ni tampoco se trata de una visión burguesa, ya que no se afirma que los personajes cometieran el fallo de jugar cuando deberían haber estado trabajando duramente. La novela sólo explica cuáles fueron las consecuencias. [...]Aquí, en esta novela, existe una Némesis. No una diosa del destino, porque ninguno de nosotros tuvo opción a dejar de jugar en la calle, sino, como reflejo en mi relato, extraído de lo más profundo de mi vida y de mi corazón, una Némesis terrible para aquellos que quisieron seguir jugando. No soy un personaje de esta no vela, soy la novela en sí. Como lo era todo nuestro país en esta época. Mi libro se refiere a más gente de la que yo conocí en persona, a algunos individuos cuya suerte todos pudimos conocer a través de los periódicos. Optamos por perder el tiempo con nuestros camaradas, por decir y hacer tonterías mientras grabábamos discos. Y esa fue la peor decisión que se tomó en la década de los sesenta, tanto dentro como fuera del establishment. La naturaleza nos reprimió con drásticas medidas. Hechos espantosos nos obligaron a detenernos.
Philip K. Dick
Una mirada a la oscuridad


Dick y el Cine

La historia de las adaptaciones de escritos de Dick es antigua y podría ser leída como una más de sus novelas. El escritor de novelas baratas de ciencia ficción (las llamadas pulp) vivió siempre en la pobreza, y ni siquiera su llegada al cine fue ostentosa. El actor de segunda Brian Kelly (de la serie de TV “Flipper”) compró la novela de Dick “¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas?” por 2500 dólares. Esta ganga finalmente llegaría a parar a las manos de Ridley Scott y a la pantalla del cine con el nombre de “Blade Runner”. Pero ni siquiera en ese momento Dick vería la fama y moriría de un ataque al corazón meses antes del estreno (y fracaso) de la película.

Pero llegaría “Blade Runner” en video y Dick volvería como una aparición. La fama de película de culto de “Blade Runner” empezaría a surgir (y aun hoy se mantiene), ante este éxito Ron Shusett el escritor de “Alien”, compraría los derechos del cuento corto: “Podemos recordarlo al por mayor”. “Total Recall” sería un éxito absoluto, y aunque el cuento original fue bastardizado completamente el nombre de Dick se empezaba a hacer conocido y pasaba formar parte de las “Plumas de oro” de Hollywood. La película “Total Recall” podría haber sido muy diferente de como la vimos, puesto que pasó por manos de Dino De Laurentiis y las de David Cronenberg, pero finalmente la acción, persecuciones y músculos de Schwarzenegger primarían en taquilla y la convertirían en una película de acción con un mero fondo interesante.

Lo que necesitaba ahora Dick era un buen director que expresara lo que en realidad decían sus novelas: Historias de personas normales en mundos demasiado complejos y caóticos. Así que llegaron dos directores, Gary Fleder (de la entonces recién estrenada “Ni una palabra”) y por supuesto el-genio-del-cine-que-sabe-distinguir-dónde-hay-una-buena-historia: Steven Spilberg. El primero realizaría una poco exitosa “Impostor” con Gary Sinise donde nos empezamos a dar cuenta del trauma paranoico de Dick con sus personajes que se sienten perseguidos sin entender bien las razones; y la taquillera “Minority Report” donde Spilberg y Tom Cruise logra convertir los 200 dólares con que Dick vendió el cuento originalmente en más de 2 millones (sólo la parte que le correspondería).

La fórmula película-Dick ya estaba construida, y aunque seguía siendo adaptadas por directores de acción como John Woo que no pudo evitar los saltos con pistolas y las motocicletas a toda velocidad en “Paycheck”, el espíritu de Dick poco a poco se iba introduciendo de forma más subversiva en la mente de otros escritores. Películas como “Abre los ojos” de Amenabar, (después “Vanilla Sky” de Cruise), “Matrix”, “Memento”, “El Show de Truman” y la recién premiada con un oscar al mejor guión “Olvídate de mi” (“The Eternal Sunshine of the Spotless Mind”) revelan sin pudor la influencia que Dick ha tenido en el momento de enfrentarse a temas como la realidad, la memoria, la paranoia. La influencia de Dick está en todas partes.

Ahora, fuera de “A Scanner Darkly” se acaba de anunciar un proyecto llevado a cabo por Lee Tamahori (“Muere otro día”) producida por Gary Goldman (“Total Recall”) en el que ya se han embarcado Nicolas Cage y Julianne Moore. La película se llamará “Next” basada en la novela de Philip K. Dick “Golden Man” que trata de un hombre que puede ver en el futuro muy cercano, método por el que tiene que evitar ser capturado por una organización gubernamental. Tristemente al parecer será otra película de acción y persecuciones como a las que Nicolas Cage se está acostumbrando, pero al menos estamos seguros que se podrán encontrar ideas interesantes.

A Scanner Darkly

Quizás con esta película, hayamos llegado a una nueva forma de enfrentarnos a Dick. (Todo esto pensado a priori con al menos medio año de ansiosa espera). “A Scanner Darkly” uno de los libros más personales y extraños de Dick está siendo dirigida por Richard Linklater, director principalmente independiente. Las últimas películas de este director fueron “Antes que Atardezca” una esplendorosa y excelente acercamiento a las relaciones humanas, y “La escuela del rock” una comedia infantil empapada de la pasión por el rock. Aunque para entender mejor las posibilidades de este director con la novela, hay que retroceder hasta una de sus primeras: la extrañísima “Slacker”. La película es la filmación de un día normal en un barrio popular en Austin Texas, mientras van pasando al menos 100 personajes que por unos instantes se convierten en protagonistas. Sin una historia central que guíe la película, esta se convierte en una historia mosaico, de ambiente, de sensaciones, de pequeñísimas muestras de personajes que no nos dicen nada de ellos, pero si mucho del lugar donde todo tiene lugar, y al final de cuentas de una época, una edad, una forma de ver la vida: la de jóvenes, desencantados, de bajos recursos en una América profunda. Con este antecedente Linklater tiene las herramientas para contar una historia donde este Estados Unidos futurista ha sucumbido a las drogas, donde la policía no puede hacer nada salvo observar y la gente “honesta” desconoce lo que ocurre detrás de su puerta de calle (o quizás no sea tan futurista).

Los actores de esta película también dicen mucho de lo que nos tocará ver. Si bien el protagonista que se tendrá que enfrentar a la doble personalidad, al descontrol y la pesadilla que trae las drogas y la paranoia Dickiana, es el impertérrito Keanu Reevs del que no se puede esperar demasiado; pero los actores que lo acompañan han entrado al proyecto quizás escapándose de sus demonios personales. Los compañeros en drogas y conversaciones descentradas de Bob Arctor son el siempre problemático Robert Downey Jr. - que como Dick, mientras más metido en problemas se encuentra, saca personajes de mayor fuerza - y el asesino nato favorito Woody Harrelson casi desaparecido desde hace años. La contraparte femenina de Arctor, más intrigante incluso que el resto de los personajes es de la adorable dealer Donna, que en esta versión es interpretada por Winona Ryder que intenta recuperarse de famas malheridas y películas mediocres

El último punto a destacar de la película que se viene es el estilo a medio camino entre la actuación y la animación. Aunque la película está protagonizada por los actores arriba mencionados, toda la cinta ha sido pintada por encima dejando de resultado un aparente dibujo animado realista, apropiado para las visiones de LSD con que pesadillas como estas pueden ser entendidas.


Estoy conciente de que hablar de una película que aun no se ha estrenado es exagerar un poco, pero si esta excusa puede servir para recordar a Dick, para aumentar expectativas, o simplemente para disfrutar con antelación, entonces este artículo ha sido de mucho provecho.

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