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Reporte Climático II: Charles Fort

En la película Magnolia los personajes sufren por la desidia, el desencanto, la historia pasada y las personas que de una u otra manera nos han afectado. Mientras uno busca devolver un dinero robado, dos personas buscan suicidarse por desprecio a si mismos y un policía corre en busca de un amor imposible, es entonces que comienza una lluvia de ranas. La tormenta que desde el principio de la película había amenazado con caer, pronto estalla en forma de miles de cuerpos de batracios chocando con fuerza contra coches, ventanas y piscinas. Las ranas entran a sus vidas de golpe, como una maldición bíblica, o quizás mejor como un relámpago de lucidez. El disparo que buscaba el propio cráneo termina fallando cuando una rana choca contra el arma, de la misma manera ese mismo destello choca contra todos los involucrados en una historia múltiple y los despierta de un sueño o una pesadilla.

En aquella película las ranas son una señal divina, un lúcido momento en que todo se vuelve claro.

Pero hubo un hombre tan obsesionado con aquella vida, o lucidez, que llegaba de las alturas que dedicó toda su existencia a recopilar las historias de fenómenos similares de objetos caídos desde las nubes.

El libro del que les hablo se llama “The Book of the damned” o “El libro de los malditos”, del autor americano Charles Fort, uno de los primeros estudiosos de lo paranormal, antepasado de los expedientes X y muy orgulloso abuelo, que no familia, de un mucho menos admirable J.J. Benitez.

Nacido en un pequeño pueblo de Albany, NY fue llamado desde muy pronto por la atracción de lo increíble, cuando no lo imposible. Supo entrever en historias de fanstasía y aventuras un futuro posible. Como etapa fundamental en su biografía se recuerda que teniendo Charles quince años escribió a Jules Verne para pedirle un autógrafo como muestro de la gran admiración que le tenía.

Trabajó en prensa unos años, pero aun joven, a los 19 años, decidió partir de viaje, impulsado quizás por esos viajes que contaba Verne y se embarcó pronto en busca de lo insólito. Tres años después se encontrara en Sudáfrica batido a duelo con un francés, y aquejado del mar del viajero: la malaria. Regresó a su Nueva York natal donde lo recibiría su padre con el que había tenido una dolorosa infancia. Pronto se casaría con Anna, una empleada de su padre.

Pasaría por varios trabajos y escribiría muchas novelas sin éxito, a los 32 años, debilitado por la enfermedad y por problemas económicos decidió recluirse en un tipo quizás más fructífero de aventura. A partir de entonces vivió como un ermitaño entre su hogar y la biblioteca pública de NY recopilando noticias de hechos fantásticos que la ciencia no aceptaba.

Su libro “The book of the damned” inicia con estas palabras como objetivo:

Una PROCESIÓN de malditos
Con malditos quiero decir excluidos
Tenemos que presenciar la procesión de datos que la ciencia a excluido
Batallones de condenados, capitaneados por los pálidos datos que yo he exhumado, marcharán. Usted los leerá, o ellos marcharán. Algunos de ellos lívidos, otros fieros, y algunos más pútridos.


En este su libro recopilado entre miles de notas, muchas de ellas pasto del fuego por su propio autor, cuentan las maravillas y fenómenos inexplicables que las lluvias han traído consigo en diferentes partes del mundo y que él ha encontrado con gran ahínco en la gran biblioteca pública de NY.

Unos ejemplos de estas historias son:

El 27 de febrero de 1877 en Penchloch, Alemania, cayó una espesa lluvia amarilla, color oro, cuya materia tenía 3 formas distintas: semejaban una flecha, un grano de café y un disco. No se encontraron trazas de polen y la sustancia despedía un fuerte olor animal. El análisis químico reveló la presencia de nitrógeno y amoníaco. Tal vez fueran símbolos jeroglíficos de alguien que intentaba decirnos algo".

Y también

En Londres, la tarde del 5 de mayo de 1848, cayó una lluvia extrañísima. A las 5 de la tarde el cielo estaba apacible sobre la ciudad de Londres. De pronto sin previo aviso, comenzó a soplar un fuerte vendaval que hizo volar a toldos y sombreros. El sol se apagó y una oscuridad densa se desplomó sobre la ciudad. Apenas se podía ver a dos pasos. A partir de ese momento comenzó a caer desde la alto un copioso chubasco de agua y peces. Durante casi 1 hora cayeron miles y miles de pequeños peces de una 15 cm de largo, de color plateado y grandes aletas. Examinados por los expertos no pudieron ser reconocidos. Se enviaron muestras a todas las Universidades de Inglaterra y ninguna pudo decir de que especie eran esos peces. Finalmente, una comunicación llegada desde el Cairo y firmada por el decano de la facultad de ciencias naturales de esa ciudad informó que esos peces correspondían a una especie de agua dulce que prolifera en el mar de Galilea. No se pudo explicar cómo habían caído sobre Londres esos peces que los palestinos llaman Pez de San Pedro".

A la edad de 47 años se mudará a Londeras donde pasará 8 años muy productivos en el British Museum Library donde continuará su búsqueda por datos de los fenómenos que le interesaba. Se convertirá en otro de los personajes que reunián corros alrededor suyos en la famosa “Speaker’s Corner”, donde explicará sus teorías de mensajes divinos, de hechos inexplicables y de fenómenos naturales no explicados por la ciencia.

Después de publicar con poco éxito su libro gracias al encuentro con Thayer que lo publicará en la editorial Lo!, empieza a sentir una “debilidad no identificada”. A los 57 años Thayer y su mujer que creían fervientemente en lo que él decía crean la “Fortean Society”

Un año después morirá probablemente de Leucemia. Su esposa Anna que lo siguió todos estos años asistiendo a sus experimentos de fenómenos Poltergeist y sus constantes depresiones en las que quemaba gran parte de su obra, le sobrevive sólo 5 año desilusionada de la vida sin la presencia de la importante figura de su marido..

La pasión que a este hombre por lo inexplicable lo convertiría en un hombre recluido y apasionado por lo que decía - el trabajo de su vida -. Una niñez turbulenta escapando de la rígida autoridad de su padre en libros de fantasía y convertido en un observador de aguda imaginación convencería a muchos de aquellas historias que con los años venideros se harían más populares degenerando en todas las historias de ovnis, contactos extaterrestres y conspiraciones gubernamentales para ocultarlos. Fort, como la mayoría de estos que se dicen científicos, estaban en contra de la ciencia por ocultar aquellos fenómenos que no podía explicar e intentar abarcar con sus manos todo el saber humano. Él seguía rígidamente la creencia de que “hay algunas cosas que no podemos entender”.

Es fácil verlo recluido en su habitación, aporreando con rabia una máquina de escribir copiando los apuntes que tomaba a mano de sus consultas en la biblioteca, perdiéndose días en sus meditaciones que lo devolverían después cansado y agotado llegando a destruir partes importantes de su obra por no sentir que había encontrado pruebas fehacientes que pudieran comprobar sus teorías. Su mujer, Anna, sencilla y humilde mujer era muy devota de su marido y lamentaba únicamente de no entender lo que pasaba por su mente. De todas maneras, comenta “el siempre te hacía sentir querida. Estaba encantado de verte sin importar cuan ocupado estuviera”.

Fort nunca sintió en carne propia la lluvia de ranas como las que él apuntaba en su libro, ni ninguno de los otros fenómenos de los que escribía. Pero esa lluvia de ranas, que podemos ver en la película Magnolia, fue un fenómeno tan importante, un ejemplo de mensaje divino, que él no se pudo ver ajeno a su influencia y aunque su vida estuviera llena de decepciones y trabajo sin resultados fiables, no le importó aquello y continuó luchando por lo que deseaba.

Para terminar una joyita de Fort (dedicada a mi amigo pez)

Darwin y Evolución
El más apto sobrevive
¿Que significa el más apto?
No el más fuerte, no el más listo
Debilidad y estupidez sobreviven en cualquier parte
No hay manera de determinar la "aptitud" excepto en que es el que sobrevive.
"Más apto" es entonces otra palabra para "sobrevive"
Darwinismo: La supervivencia del superviviente.


Impagable :)

Biografía en inglés
The book of damnes
Citas de Fort
The Fortean Fundation

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Comentarios

1
De: Anónimo Fecha: 2006-05-12 14:52

Interesante comentario que he descubierto hoy, después de buscar por "Magnolia" + "Charles Fort" en Google. Hay que destacar como pequeño detalle curioso que puede pasar desapercibido,
pero que he tenido la suerte de darme cuenta, es que hay un guiño al trabajo de Charles Fort, además de por la lluvia de sapos, por el hecho de que en una de las escenas, en una biblioteca mientras el niño prodigio estudia puede verse que uno de los libros que hay sobre la mesa es Wild Talents, libro de Fort.
Además de éste y el ya mencionado de The Book of the Damned, Fort escribió dos libros más: New Lands y Lo! (y una novela de ciencia ficción, The Outcast Manufacturers) Los cuatro libros están digitalizados y disponibles en sistemas p2p tipo emule, aunque solo The Book of Damned está en español. Vale la pena leerlo, es muy recomendable.



2
De: cris Fecha: 2006-05-19 21:34

gracias por la info, sta buenisimo.



3
De: Alfredo Lizano Zumbado Fecha: 2007-09-17 01:15

Excelente



4
De: Anónimo Fecha: 2008-07-29 01:23

NO HAY RANAS REALES



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