Inicio >
Historias > La advertencia
En las islas Canarias se levantaba una enorme estatua de bronce de un caballero que señalaba, con su espada, al oeste. En el pedestal estaba escrito: “Volveros. A mis espaldas no hay nada”. (R. F. Burton).
Los niños del pueblo, como quizás el mismo Cristobalito Colón, se subían a la estatua a jugar, faltándole totalmente el respeto.
Años después, Pinzones, Americos y Magallanes después, derribaron esa estatua.
Estatuas similares, ideas similares, fueron levantadas en las llanuras de Texas, en el horizonte infinito de la Patagonia, e incluso en los verdiblancos bloques de hielo de Groenlandia, parando el paso a los exploradores. Pero en estas estatuas los niños también se subieron prediciendo su pronta caída.
Muy pocas estatuas como esa se encuentran en el mundo de hoy, y por eso nos parece un poco más pequeño y triste. Los niños ya no tienen donde subirse y jugar a ser viajeros y exploradores. Aunque unos cuantos de estos niños ya tienen la mirada puesta en las estrellas.
Referencias (TrackBacks)
URL de trackback de esta historia http://elforastero.blogalia.com//trackbacks/2951
Comentarios
Entradas
Antiguas