El forastero


Inicio > Historias > El sentido de las llaves

El sentido de las llaves

Tags:



Una llave es un objeto que simboliza la posesión de un bien. Poseer un coche o una casa e incluso un buzón o la taquilla de la oficina están representados en una pequeña figurita de metal que vive en los bolsillos. Otros tipos de llaves más metafóricas se unen en su etimología como las claves de las cuentas o del banco, así como las claves musicales que nos abren la puerta al sonido. Otras palabras del mismo origen son el autoclave (auto cerrado), el cónclave (cerrado en su interior), la clavícula (una llave pequeña) o el enclave (lugar cerrado dentro otro).

Una llave además significa una puerta, una cerradura, una abertura por la que salir o por el contrario un obstáculo. La llave es una aserrada metáfora tanto de la libertad como de la prisión. Echar la llave, tirar la llave o tragarse la llave son las angustiosas imágenes que nos encierran para siempre. Mientras que la llave del destino o la llave de la felicidad (que también es la clave) son las que nos abren la puerta a la vida. En la historia de Barba Azul la llave primero significa confianza, y después (manchada de sangre) traición.

Pero en este caso la puerta a la que hace referencia la llave es un piso del que acabamos de firmar el contrato de alquiler (junto a dos amigos más). Tres años de vivir en pisos compartidos con gente desconocida acabaron finalmente para dar paso a un piso que ya no a una habitación que puedo llamar por el momento como mi hogar. Esta llave entonces significa este logro, junto a todas las posibilidades a las que abre la puerta. La inauguración es este fin de semana y las llaves ya están en mi bolsillo. Además mi casa nunca tendrá la llave puesta para todos ustedes.

Los sueños del fin del exilio/3

Le le habían roto los cristales de los anteojos y se le habían perdido las llaves. Ella buscaba las llaves por toda la ciudad, a tientas, en cuatro patas, y cuando por fin las encontraba, las llaves le decían que no servían para abrir sus puertas.

Eduardo Galeano - El libro de los abrazos


Historia

Un cronopio pequeñito buscaba la llave de la puerta de la calle en la mesa de luz, la mesa de luz en en dormitorio, el dormitorio en la casa, la casa en la calle. Aquí se detenía el cronopio, pues para salir a la calle precisaba la llave de la puerta.

Julio Cortázar - Historias de cronopios y de famas


Temas: Personal | 3 Comentarios | Link
El forastero | 2005-09-14

Referencias (TrackBacks)

URL de trackback de esta historia http://elforastero.blogalia.com//trackbacks/32978

Comentarios

1
De: juyma Fecha: 2005-09-14 10:21

Enhorabuena, ya no tendras que cantar:

¿Donde estan las laves? matarile, rile, rile.....

;-)



2
De: chuache Fecha: 2005-09-14 18:15

HISTORIA:

Cuando vinieron a avisarle de que la riada se había llevado su casa, se hechó a reir. "Eso es imposible. ¡Precisamente llevo la llave en el bolsillo!".



3
De: el forastero Fecha: 2005-09-15 13:30

Fantástica y amarga historia.



Nombre
Correo-e
URL
Dirección IP: 38.103.63.62 (14ee4eb600)
Comentario

Entradas Antiguas


Sindicación

Busca dentro del Blog

El Otro Tigre


Personales

Meta
  • Blogalia
  • imagen
  • BloGalaxia
  •  Bitacoras.com
  • Add to Technorati Favorites
    Arts & Entertainment Blogs - BlogCatalog Blog Directory

Adicciones

Web Comics

  • eXTReMe Tracker


Licencia


Miguel Esquirol Ríos - Under Creative Commons
Año 2006 - V. 4.0