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Gente sola

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La lista de fotografías a las que esta noche me enfrento es una tristísima colección de hombres y mujeres solos. De seres humanos que dejaron de serlo y que ya son sólo las frías carcasas que abandonaron detrás suyo. Hablo de imágenes de muertos, fotografías perturbadoras, es cierto; pero desprovistas del morbo o la inquietud del reportaje periodístico, de la fría fotografía sensacionalista, del mudo horror de las fotos de guerra. Hablo de una lista seria y ordenada que la “Procuraduría general de justicia” de la ciudad de Baja California ha colgado en Internet bajo “…la preponderante intención de facilitar la búsqueda de personas en los Anfiteatros del Estado”, como explica en la página con ese lenguaje claro y desprovisto de cualquier tipo de pasión.

Ese mismo desapasionamiento es el que permite que la interminable lista de fotografías de los rostros de cadáveres, con sus descripciones físicas, nombres (si los hubiera) y lugares donde se encuentran, se pueda apreciar desde la pantalla del ordenador sin caer en la nausea, en el horror o en la brutalidad del hecho al que nos enfrentamos.

Pero fuera de la utilidad práctica de esta lista, del loable esfuerzo de quienes actualizan la página, de la posible esperanza para los familiares de los desaparecidos; Esta página encierra algo más dentro de sus muros de morgue invisible.

Esta lista de hombres y mujeres (muchos de ellos sin nombres), es una lista de soledades, de seres humanos sin nadie quien los reclame, ya sea por desconocidos, por perdidos o por abandonados. Pareciera que se llega a un límite, a un lugar, a un tipo de vida que si se lo cruza, dejan de buscarte. Detrás de esta ausencia, con la que una noche cualquiera nos podríamos topar por casualidad – como hoy -, hay mucha soledad

Quizás muchos de los que están aquí retratados ni siquiera tengan familias, o conocidos que puedan llegar a reconocer estos rostros, muchas veces deformados por la muerte o por la violencia que los llevó a la muerte. Muy claro es el nombre bajo el cual han encerrado a estos seres: la fosa común. La última uniformidad que borra nombres e historias. Pero sólo por el hecho de que sus fotografías aparezcan aquí junto a sus señales más características ya sean de nacimiento o por que su propia biografía se las ha cedido (tatuajes, cicatrices) ya es una señal, una especie de muda confirmación de su existencia, o de su no-existencia. La fotografía del cuerpo que dejaron detrás los hace reales, permite que aunque su nombre y su historia se pierdan debajo de esa temible “fosa común”, al menos quede el rostro, la máscara - la persona -.

Esta es una página necesaria. Tan necesaria quizás como el duro capítulo (o novela) llamado “la parte de los crímenes” de la monumental obra de Roberto Bolaño 2666 en el que retratan casi fielmente sólo atravesado por el hilvanar de la ficción, casos y más casos de los asesinatos de mujeres en Ciudad Juarez. Uno tras otro, Bolaño va contando los casos de las mujeres muertas, sus características, las situaciones en que las encontraron. El libro no busca razones ni explicaciones - como la página de la que ahora hablamos - únicamente decide dejar constancia de lo ocurrido. Dejar un retrato (fotográfico o literario) de las personas que ya no son, que dejaron de existir.

Esto ocurrió en 1993. En enero de 1993. A partir de esta muerta comenzaron a contarse los asesinatos de mujeres. Pero es probable que antes hubiera otras. La primera muerta se llamaba Esperanza Gómez Saldaña y tenía trece años. Pero es probable que no fuera la primera muerta. […] Otras que quedaron fuera de la lista o que jamás nadie las encontró, enterradas en fosas comunes en el desierto o esparcidas sus cenizas en medio de la noche, cuando ni el que siembra sabe en dónde, en qué lugar se encuentra.


2666 – Roberto Bolaño


Quedan aquí entonces las constancias de estos rostros, de estas soledades individuales. Como también quedan todos los que no entraron a la lista y todos aquellos que nunca lograrán entrar.


Nanas del abandonado
nanas del primer plano y la herida.

Nanas del tarareo horizontal
y el subtítulo numerado.

Nanas del pasar a buscarte
al final de todo
abajo del todo
en medio de todos."

Urah - Vidas paralelas



Temas: Literatura | 1 Comentarios | Link
El forastero | 2005-09-15

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Comentarios

1
De: MarthaX Fecha: 2005-09-15 02:12

Para gran parte de los mexicanos, la violencia en las ciudades fronterizas es una mancha en la conciencia, quizá por no exigir a las autoridades la resolución de los casos, quizá por saber que los monstruos que comenten esos crímenes, salieron de nuestras entrañas. Pero esto tiene que acabar...
Me encantó la manera en que describes un tema tan difícil como este. Gracias.



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