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Historias > Los nuevos detectives
Auguste Dupin y Sherock Holmes fueron los primeros grandes detectives del mundo de la ficción. Sus herramientas eran la investigación, la búsqueda de pistas, la interrogación de los sospechosos, todo hecho con meticulosidad y sobretodo usando sus habilidades deductivas. Estos seres minuciosos y extraños resolvieron grandes misterios y ayudaron a la policía (Scotland Yard sobre todo) a dar con los criminales.
De la larga sombra de estos detectives surgieron muchos más, cada uno con sus propios misterios y sus propias personalidades. Podían ser refinados como Poirot, peligrosos y cínicos como Marlowe, gurmets como Carvalho, adorables como Miss Marple, pero al final, todos investigadores privados, inteligentes y con asombrosas deducciones.
Después llegaron los detectives-agente, policías con rango y cargo que realizaban investigaciones por órdenes de un superior o porque era su trabajo. La literatura también está repleta de ellos como el francés Maigret o el italiano Montalbano (que me llegan ahora a la cabeza) pero también empezaron a poblar las series de televisión. Los policías empezaban a enfrentarse cada vez más no solo al crimen sino al entorno criminal y a su personal entorno policíaco. Chapas de detective, pistolas con número de serie, compañeros pesados o graciosos, oficina de Asuntos Internos, el jefe malhumorado. Todo esto se volvía parte del entorno de los detectives. Los grandes seriales policíacos, así como centenares de películas hicieron público a este tipo de detectives.
Pero estos cada vez fueron alejándose de la investigación. Las persecuciones, interrogatorios, disparos y roturas de puerta se convertían en su herramienta de trabajo. Sucios callejones, bares de putas, azoteas de edificios eran los escenarios que empezaban a recorrer y estos ya no les daban el campo o tiempo para la meticulosidad y la deducción. La sangre fría y la buena puntería muchas veces era lo que al final del día les permitía atrapar al criminal.
Hasta que llegó CSI y con esta llegaron más series de forenses, y cada departamento de policía de ficción estuvo obligado a contratar a alguien que buscara huellas, comparara balas y rastreara sustancias. Hoy en día los nuevos detectives son cada vez más los médicos forenses y los policías únicamente los que detienen al criminal. Ya no llevan armas ni participan en persecuciones (a no ser que se llamen Horatio), ya no recorren burdeles de mujeres semidesnudas y ya no los apalean cada dos por tres. Su herramienta es la deducción. Trabajan en lugares vacíos, cercados por cordones policiales y tienen el tiempo para ser minuciosos y trabajar con sus pistas.
Finalmente después de un largo viaje volvemos al Sherlock Holmes de laboratorio, el experto en cenizas y manchas en la alfombra, el que no necesita perseguir a nadie para atraparlo. Ha llegado la época de los nuevos detectives.
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Comentarios
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1
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| De: Ferdin |
Fecha: 2006-03-09 19:56 |
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Deberias inventar tu propio detective, debes tener el suficiente talento necesario para inventar un personaje original. Animate y escribe una novela policiaca.
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Gracias Ferdin por el voto de crédito. Y si, es una idea que he pensado bastante.
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| De: karloz |
Fecha: 2006-03-10 01:17 |
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un detective que descubra que franco pintaba paisajes de otros lados y firmaba con seudonimos!!... eso!, al final descubre que, en un tremendo accidente histórico(y a que Franco resultó ser un tipo muy inculto), a veces firmaba como Velazquez y el detective se da cuenta del lío que se va a armar cuando el mundo sepa que las meninas eran obra de un dictador que se ponía muy, muy mal... al final decide callar la verdad y seguir escribiendo su blog tranquilo.
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