El forasteroInicio > Historias > Prohibiciones para escritores
Tags: Qué se está haciendo con la literatura. Uno pasa por cualquier librería y ve libros repetidos hasta el hastio (sin ser el mismo libro). Para cuando una regulación técnica que nos permita descansar de temas y les obligue a los escritores a explorar nuevos campos. Vedar temas, apuntar en listas negras a los que siguen la corriente, que se apuntan al coletazo del más vendido, o los que producen los libros en fábricas grises y los sellan con el éxito del besteseller antes de salir al mercado. Años de cárcel a los que crean que el lector es estúpido y que su palabra es santa y sagrada, o a los que venden y compran libros sólo atendiendo al dibujo de la portada, al grueso de la tapa, a la cinta roja que la envuelve. Y para acabar un balazo en la frente para el editor que vuelva a publicar el Código Da Vinci, ¿no hay ya suficientes copias?.
1. No volverán a escribirse novelas en las que un grupo de personas, aislado por las circunstancias, regrese a la "condición natural" del hombre, vuelvan a ser criaturas esenciales, pobres, desnudas, armadas de horcas. Lo máximo que se permite escribir es un relato muy breve, el último del género, el tapón de la botella.
[...] 2. No se escribirán más novelas sobre el incesto. No, no siquiera las de muy mal gusto. 3. No habrán más novelas cuya acción se desarrolle en los mataderos. Admito que, de momento, éste es un género sin importancia; pero me he fijado en que recientemente está aumentando la utilización de los mataderos en los relatos breves. Hay que cortar de raíz esta tendencia. 4. Habrá que establecer una prohibición, durante veinte años, para toda novela que ocurra en Oxford o Cambridge, y una prohibición de diez años para toda la narrativa universitaria de los demás tipos. No se prohibirá la narrativa cuya acción se desarrolle en los institutos de formación profesional (pero no habrá subsidios que la fomenten). No se prohibirán las novelas cuya acción ocurra en escuelas primarias, pero se prohibirá durante diez años las de las escuelas secundarias. Prohibición parcial para las novelas de maduración (se permitirá una solamente por autor). Prohibición parcial para las novelas escritas en presente histórico (también en este caso, se autorizará una por autor). Habrá una prohibición total para las novelas en las que el principal personaje sea un periodista o presentador de televisión. 5. Se creará un sistema de contingencia para las novelas cuya acción se desarrolle en Sudamérica. Con esta medida se pretende poner freno a la epidemia de barroquismo de viajes todo-incluido y de ironia gruesa. Ah, la propinciudad de la vida barata y los principios caros, de la religión y el bandidaje, del honor sorprendente y la crueldad fortuita. Ah, el pájaro daiquiri que incuba sus huevos bajo el ala; ah, el árbol fredona, cuyas raíces crecen en las puntas de sus ramas, y cuyas fibras le permiten al jorobado dejar telepáticamente embarazada a la altiva esposa del dueño de la hacienda; ah, el teatro de la ópera completamente invadido por la vegetación selvática. Permítame el lector que dé unos golpecitos a la mesa y que diga "¡El Siguiente!" Para las novelas cuya acción se desarrolle en el Ártico o el Antártico se crearán unas becas de desarrollo. 6. Prohibición para las escenas en las que ocurre una relación carnal entre un humano y un animal. La mujer y la marsopa, por ejemplo, cuya tierna cópula simboliza una plena reparación de los tenues hilos de telaraña que antiguamente vinculaban entre sí, de forma maravillosamente pacífica, a todos los seres vivos. De eso nada. b. Nada de Escenas en las que la relación carnal se desarrolle entre hombre y mujer (de manera marsupial podríamos decir) en la ducha. Lo digo por motivos en principio estéticos, pero también facultativos. 7. Prohibidas las novelas que traten de pequeñas y hasta ahora olvidadas, guerras en los confines del Imperio Británico, a lo largo de cuyo detallado desarrollo nos enteramos de que, en primer lugar, el británico medio es un ser malvado; y, en segundo , que la guerra es un asunto verdaderamente horrible. 8. Prohibidas las novelas en las que el narrador, o cualquiera de los personajes, sea identificado por la letra inicial. ¡Todavía hay quien lo sigue haciendo! 9. No se permitirán que se escriban novelas que en realidad se traten de otras novelas. Se prohibirán las "versiones modernas", las reelaboraciones, las secuelas y precuelas. Quedarán prohibidos los finales imaginativos de las novelas que su autor dejó sin terminar a su muerte. En lugar de eso, se les proporcionará a todos los escritores un dechado en lanas de colores, para que lo cuelguen en la repisa de su chimenea. Y que dirá lo siguiente: Que cada cual teja su propia labor. 10. Habrá una prohibición de veinte años para el tema de Dios; mejor dicho, para toda utilización alegórica, metafórica, alusiva, entre bastidores, imprecisa y ambigua de Dios. El jardinero barbudo que se pasa el día cuidando del manzano; el sabio y el viejo lobo de mar que jamás se precipita a la hora de emitir juicios; el personaje que se nos presenta sólo a medias, pero que al a la altura del Capítulo cuatro ya nos empieza a dar escalofríos... Todos ellos tendrán que quedar encerrados en el armario. Sólo se permite la aparición de Dios en forma de una divinidad verificable que se enfada lo suyo ante las transgresiones humanas. Julian Barnes El loro de Flaubert Referencias (TrackBacks)URL de trackback de esta historia http://elforastero.blogalia.com//trackbacks/41795
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