Esta es una película difícil incluso de comentar. Está cubierta con muchas capas y para algunos me imagino será muy difícil saltar de una a la otra. La primera capa nos llega impuesta desde la misma portada. Christina Ricci en ropa interior atada a una cuerda, y Samuel Jackson del otro lado de la cadena pegando maldiciones. A pesar de que esto ya es un elemento atractivo para acercarse a la película, y el erotismo y morbosidad que rodea a Ricci toda la cintaestá trabajado con una estética muy cuidada, que no deja de ser sucia y cruda; la cinta logra ir más allá que las simples escenas semi-eróticas para zambullirnos en un fango húmedo y pegajoso que embarra a los protagonistas, a la historia y al mismo público.
Este barro sale del fondo mismo del sur de Estados Unidos, ya que al igual que "A Love song for Bobby Long" o The Three Burials of Melquiades Estrada la cinta está ambientada en el sur, en un sur pobre de bares viejos, de calor y mosquitos, de interminables distancias, de oscuras historias que ensucian los pasados de todos, de negros y blancos viviendo una existencia apática sin mucho por lo que pelear, y una inmundicia, un barro o una naturaleza que se va comiendo toda existencia. Un lugar donde al parecer la música es lo único que puede salvarlos y que está tan viva como el entrono mismo.
Christina Ricci, con un trama de abusos infantiles, con una desesperación que puede sólo ser calmada con sexo, es una joven destrozada por dentro y que apenas muestra los monstruos que moran en su interior. Por azares del destino, o según la imaginería religiosa de la cinta, por designio divino, encuentra a otro hombre usado por la vida, un pobre negro, músico de Jazz, abandonado por su mujer y quizás por su fe. Él decide curarla, y lo va haciendo de la misma manera que ella lo cura a él. Pero hay cicatrices que no pueden curarse y únicamente tienen que ser asumidas. Y esto es lo que la cinta te deja preguntándote. Es ¿love all you need?, ¿algún día los demonios dejarán de atacar?, ¿Hay forma de vencerlos?. Es una historia que no termina y quizás allí es donde mora la amplia incertidumbre que te deja. No sabes cómo terminará, y no puedes creer que sea tan simple. No lo es. Todo sigue allí y nada ha cambiado.
La cinta habla sobre muchas cosas, te molesta y estorba en muchas, te pone una sonrisa incómoda en el rostro en otras. Mucha gente odiará la película, otros tantos no la terminaremos de entender. Quizás el mismo director quiso que su cinta sea este animal salvaje y herido (como la protagonista, como todos los personajes de la cinta) al que sólo con paciencia es posible enfrentarse.
Y rodeando a toda la cinta, como un río caudaloso en su salvaje entorno natural, la música entra con una fuerte corriente, llevándose consigo todo, sentimientos, dolores, sensaciones, sonrisas, lágrimas, barro. La música lo borra todo, y ahoga, y mata y cura.
Pero fuera de eso, Christina Ricci nunca estuvo tan hermosa, sexy, desprotegida, dañada por dentro y Samuel Jackson, en una actuación soberbia, sigue siendo uno de los actores más geniales con un rango de emociones que nos deja anonadados. Y Justin Timberlake, bueno, casi no recuerdo su presencia en la cinta. Queda totalmente borrado por los otros actores y el universo que lo rodea.
Para acabar un video de una de las canciones que canta Samuel Jackson. Que la disfruten.