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Historias > Recuerdos y folletines
Esto es sólo un resumen veloz de un ensayo cuatro veces más largo que acabo de terminar para la unviersidad.
En la novela "Si te dicen que caí", uno de los juegos favoritos de estos muchachos de barrio bajo, mínima educación y estómago enteramente hambriento era la narración de aventis, pequeñas ficciones tatuadas de realidad que en ocasiones se hacen más importantes y reales que su vida real hasta que llega a confundirse con esta. En la novela, estos jóvenes encuentran en estas avenits aquello que el mismo Marsé seguramente encontró en ellas algún día: Una rica fuente donde la literatura está viva aunque en todavía en bruto. Hasta ella podemos retroceder y encontrar el origen mismo de su literatura.
Pero más allá que encontrar algo valioso en formatos populares, en este tipo de espacios donde los escritores realizan una recuperación sentimental de su propia geografía. Los folletines y las películas no sólo tuvieron una presencia importante durante su infancia, sino en algunos casos se convirtieron en los únicos espacios donde los escritores lograrían encontrarse a si mismos. Estos textos los formaron sentimentalmente en una edad y una época donde esta construcción sería vital. Vieron la vida en forma de aventuras cinematograficas o románticas, de la misma manera que sus personajes de ficción lo hacían, de James Dean al capitán Blood. Y si bien después acudirían a otros escritores, quedaría la marca de la literatura en la que nacieron.
Manuel Puig (1932-1990) es un escritor argentino contemporáneo a Marsé y Mendoza. El desarrollo de la literatura en una misma época pero en espacios y realidades diferentes permitió a este autor explorar algunos de los mismos elementos que exploraron los autores españoles pero con un enfoque nuevo. Como se ve en esta cita él también utilizó textos con amplia influencia por la cultura popular: "Los modelos apropiados por los protagonistas en Boquitas pintadas son los folletines y las canciones (boleros y tangos), las radionovelas y las revistas del corazón con su carga de cursilería, melodrama y truculencia en exceso". (Colmeiro 167)
El premio Biblioteca Breve de 1966 que Marsé ganaría con Ultimas tardes con Teresa, estuvo seguido de cerca por la novela finalista Boquitas Pintadas de Puig que según Barral "No era una novela como debía ser ... evidentemente muy atípica y, desde este punto de vista, no la consideraba propiamente literatura." (Goytisolo en García-Ramos 45). Hablar sobre las razones de estas declaraciones no sirve de nada, pero las similitudes pueden esclarecer algunos temas.
¿Cuál fue la razón que Puig utilizara este tipo de literatura y que puede decirnos esto de lo que Marsé o Mendonza hicieron, más allá que considerarla simplemente una "literatura formativa"?: Amoros dice sobre Puig: "No es que una musiquita de una película sea superior a un sinfonía de Beethoven, por supuesto que no, pero, muchas veces, en la memoria del corazón se identifica más con uno, en un momento dado, con esa musiquita que se unió a un momento sentimental de nuestras vidas. (en García Ramos 24). Y es que esta sentimentalidad es una de las características principales de la novela de Puig "lo más importante es … el sentimentalismo, o sea la preeminencia de la sensibilidad y de los sentimientos, particularmente – claro está – el amor en toda su gama". (Ezquerro en García Ramos 52).
Estos autores españoles también escriben folletines sin proponérselo. Miranda en La verdad... se encuentra "inmerso en un torbellino de confusas emociones" (195) y el personaje de la gitana, de María Coral se convierte en el centro amoroso de la novela arrastrando con ella a los personajes principales mediante justamente este deseo que les hace cometer locuras que les costará incluso la vida. Por otro lado en la obra de Marsé este "inverosimil folletín" que dijo Vargas Llosa "está puest[o] al servicio de una historia y un argumento que poseen caracteres decimonónicos, incluso me atrevería a decir de novela por entregas: la relación amorosa basada en el equívoco, victima propiciatoria…" (Amell 57).
Manuel Puig explica sobre las letras de los Boleros y los Tangos: "La cuestión de las letras de boleros, era importante para mis personajes y para mí. …. Vi la belleza posible de alguna de esas letras en las letras de los tangos. Entonces, no sólo … eran importantes estos elementos para mis personajes, sino que también… ¡Ah!, ¿Qué pasaba? Ahí había una belleza verbal que nadie había utilizado gracias a Dios. Entonces entró todo eso a mi obra. " (Puig en García-Ramos 40).
De esta manera que usando citas de textos referidos a Puig podemos entender un poco más a las formas de escritura de Marsé y Mendoza. Su relación íntima con el pasado no sólo al recrear una época y un momento, sino al utilizar las herramientas culturales de aquella época. Así como el doble aprendizaje sentimental que significaron esas herramientas, tanto para ellos como para sus propios personajes.
En Puig, así como en Marcé y Mendoza existe entonces "un verdadero buceo en el pasado personal y colectivo, un esfuerzo por analizar y comprender problemas, conflictos, vocaciones pasadas, toda una sociedad también, ya remota, pero cuyos valores siguen vigentes en la Argentina de los 60" (Ezquerro en García Ramos 52) y en la España de Mendoza y Marsé.
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Comentarios
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| De: JJ |
Fecha: 2007-12-19 19:36 |
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Miguel
Como comentamos en Barcelona, Marsé es un sentimental, claro, pero sobre todo es un lírico, que pensándolo bien no sé qué quiere decir lírico, pero vos me entendés
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| De: marisa |
Fecha: 2008-05-23 12:35 |
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no me gusta para nada poner las caracteristics principales de la obra el bolero
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