El forastero


Inicio > Historias > Máquinas

Máquinas

Cuando era niño recuerdo que dibujaba máquinas. Complejas máquinas compuestas de cintas móviles, brazos mecánicos, poderosos motores y complicados mecanismos. Todas esas máquinas producían algo, ya sean pastillas, refrescos o comida. Una máquina procesaba el producto, otro lo empaquetaba, y cualquier elemento comenzaba y terminaba en la misma cadena de producción sin nunca salir del dibujo. No se porque lo hacía, de dónde venía la idea de crear esas máquinas. Quizás alguna visita al laboratorio farmacéutico donde trabajaba mi padre, o quizás una visita a la planta embotelladora de la coca-cola en un viaje escolar. No lo recuerdo y no puedo afirmar ninguna de esas hipótesis. Sólo recuerdo las máquinas.

Muchos años después, cuando empecé a aprender cómo funcionan los ordenadores y empece armar los míos propios, a veces pensaba en el ser humano como un complejo mecanismo, con un procesador y memoria RAM en el cerebro, un disco duro para almacenar nuestros recuerdos, cámaras, impresoras, pantallas y otros periféricos en lugar de ojos, bocas, manos, etc. Esa máquina-hombre tenía algo de fascinantemente perverso, como si fuera posible descomponer nuestro cuerpo en partes, o actualizar alguna o incluso añadir nuevos elementos.

Relacionado a todo eso me enfrento hoy al complejo texto del filósofo francés Gilles Deleuze: El Antiedipo, del que estraigo y traduzco esta cita:


Respira, se calienta, come. Caga y folla. Que error haber dicho "el" yo. En todas partes "son" máquinas, reales no figurativas: Máquinas que conducen a otras máquina, máquinas conducidas por otras máquinas, con todas las conexiones y uniones necesarias. Una máquina-organo es conectada a una fuente-de-energía-máquina, y una máquina-anal, y una máquina-que-habla, o una máquina-que-respira (ataques de asma). Por lo tanto, todos somos hábiles: cada uno con sus pequeñas máquinas. Para cada máquina-organo, una máquina-energía: todo el tiempo, fluye sin interrupciones. El juez Schreber tenía rayos de sol que le entraban por el ano. un "Ano solar". Y el resto seguro que funciona: el juez Scherber siente algo, produce algo, es capaz de explicar el proceso teóricamente. Algo es producido, los efectos de la máquina, no meras metáforas.

Gilles Deleuze: El Antiedipo


La cita no ayuda particularmente a resolver la cuestionante de la máquina, pero llena de fantasías horrorosas la imaginación.

El Juez Schreber del que habla, fue un juez que sufría de paranoia esquizofrénica, escribió un texto sobre su experiencia llamado "Memorias de una enfermedad nerviosa" que sirvió de como base para la investigación de Freud sobre la paranoia.


Temas: Varios | 0 Comentarios | Link
El forastero | 2008-05-06

Referencias (TrackBacks)

URL de trackback de esta historia http://elforastero.blogalia.com//trackbacks/57223

Comentarios

Nombre
Correo-e
URL
Dirección IP: 38.103.63.17 (ffb3a31d45)
Comentario

Entradas Antiguas


Sindicación

Busca dentro del Blog

El Otro Tigre


Personales

Meta
  • Blogalia
  • imagen
  • BloGalaxia
  •  Bitacoras.com
  • Add to Technorati Favorites
    Arts & Entertainment Blogs - BlogCatalog Blog Directory

Adicciones

Web Comics

  • eXTReMe Tracker


Licencia


Miguel Esquirol Ríos - Under Creative Commons
Año 2006 - V. 4.0