Vinos de Chile
Québec es una ciudad que le gusta consumir vinos. No es poco frecuente ver los viernes en la noche gente con una botella de vino en el bolsillo dirigiéndose a una cena o un restaurante. Es que además aquí los restaurantes tienen una política casi única en el mundo. Con carteles de "apportez votre vin" promueven a que la gente venga con su botella de vino en lugar de proveer ellos con una. El tema de la venta de alcohol también puede ser complicado puesto que una institución relacionada con el gobierno tiene la preferencia para vender vinos y licores y aunque hay otras formas, sobre todo para restaurantes y especialistas, la SAQ (Société des alcools du Québec) no sólo es el nombre de la cadena de venta de vinos más importantes de la región, sino que las botellas, marcas o países elegidos por ellos tienen asegurado el éxito.
Pero la gente en Quebec no sólo consume mucho vino, sino que le gusta buenos vinos y conocer variedades. SAQ promueve campañas permanentes para conocer diferentes países o para educar a su público en nuevas variedades. Las degustaciones de vino organizadas por diferentes instituciones privadas también son un hecho común que hacen que la variedad sea más interesante.
Hace un par de días fue la degustación de los vinos de Chile con más de 25 productores y un par de centenar de vinos diferentes a descubrir. Con una asistencia muy grande, el evento fue un éxito tanto por el público que terminó muy contento como por la calidad y variedad de los vinos. De esta forma Chile abría sus puertas a la región de Québec y tanto expertos como aficionados podían disfrutar de estos vinos.
Se trataba de la quinta vez que los vinos de Chile realizan un tour por todo Canadá presentando sus variedades y logrando una entrada al mercado local cada vez más amplia. Si bien muchos de esos vinos aun no se pueden encontrar en el omnipresente SAQ cada vez más marcas van apareciendo en sus estanterías creando una atractiva muestra.
El lugar del evento era un elegante edificio someramente decorado, con un suelo que recordaba al de la tierra de donde surgen estas viñas, y las mesas estaban organizadas contra las paredes de la sala ofreciendo todas las opciones. También había variedad de pan, quesos y frutas para acompañar los diferentes vinos, y una multitud entre la cual navegar con la copa en manos escuchando retazos de francés, de inglés y español.
Pero quizás lo que resulta más interesante de la noche para alguien que no es un experto en vinos, es que al tiempo de presentar la variedad de productores y vinos que tiene el país, servía como la punta del iceberg para presentar al propio país. Con 14 regiones donde se produce el vino, con unos paisajes que cambian tanto yendo del desierto a los hielos árticos y de la montaña al océano en un sólo país no es de extrañarse que los vinos sean tan diferentes entre si. El propio logotipo de vinos de chile mostraba ese país delgadísimo formado por líneas de color. Lineas de diferentes colores como las regiones, los vinos y la gente pero conformando un solo dibujo, un único espacio.
Esta degustación fue una gran oportunidad para probar vinos diferentes y ampliar el paladar (que es la mejor forma de aprender sobre vinos), pero también para que el país mismo se presente a esta ciudad del norte, que le gusta comer y beber buen vino, pero también abrirse a otras experiencias y otros países.
Notas Relacionadas
NO TE OLVIDES SUSCRIBIRTE AL FEED DE EL FORASTERO
Categorías:Gastronomia, Articulos






