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The Road (La Carretera)

walking dead
La imagen pertenece a una de las mejores historias sobre un apocalipsis zombie, la novela gráfica: "Walking Dead"


Una de las ficciones modernas que más hablan sobre las preocupaciones actuales son aquellas que se enfrentan con la destrucción de la tierra. Cada generación ha tenido su propios miedos que han sido representados en sus narraciones apocalípticas. Entre estas la que parecería pertenecer a nuestra época es el de los zombies. Es metáfora del ser humano despojado de su humanidad y de la sobre-vivencia frente a un mundo devastado por nuestro apetito incansable.

"The Road" de Cormac McCarthy podría leerse como una historia de zombies sin zombies, y esto la convierte en una historia incluso más aterradora. La historia es sencilla: un padre y un hijo recorren un mundo asolado por algún tipo de tragedia. Avanzan por la carretera en dirección al sur donde hará mejor clima y en el camino tendrán que ir buscando alimento y abrigo, protegiéndose de los peligros y simplemente sobreviviendo. La historia no cuenta lo que ha ocurrido con el mundo, pero todo está cubierto con una ceniza negra, el sol está oculto detrás de unas nubes eternas y la desolación se puede sentir en todas partes.

La historia ocurre en un mundo de zombies sin zombies. Donde los peores enemigos son seres humanos, donde muchas veces hay que matar para sobrevivir y donde la moral es algo a lo que uno no se puede dar el lujo. No hay muchos seres vivos en el camino, y entre los pocos que hay sólo encontraran seres tan hambrientos como ellos y muchas veces más peligrosos. El protagonista sólo quiere proteger a su hijo y eso es lo único que lo mueve para seguir avanzando hacia un destino sin sentido.

La imagen que tenemos de los dos personajes, padre e hijo cubiertos de harapos empujando a un carrito de supermercado con sus pocas posesiones y una arma con sólo dos balas nos hace recuerdo a los pordioseros de las grandes ciudades que empujan carros de supermercados por parkings abandonados. Como muchas historias apocalípticas esta historia habla de nuestro mundo actual y nuestros más íntimos miedos. El miedo a un desastre ecológico, al hambre y al frío, a no poder proteger a los nuestros. Pero también habla de una sociedad de consumo que se derrumba bajo su propio peso y que sólo deja a sus espaldas escombros de lo que un día fue. En el camino los personajes encuentran coches abandonados y supermercados vacíos, una estación de servicio y tiendas de electrónica con caros aparatos intactos. Estas son las ruinas de nuestro presente, una superficie asfaltada sin fin donde el único alimento posible son latas de conservas oxidadas o el agua que corre por escuálidos ríos con base de concreto.

Porque la carretera a la que hace referencia el título está presente permanentemente en toda la narración. Pero ya no es aquél universo pleno de aventuras como en aquella otra novela de similar título "On the road" donde la carretera abierta era la esperanza del viaje, del crecimiento. La representación del espíritu joven dispuesto a todo. Aquí la carretera está vieja, Dean Moriarty ha muerto hace muchos años y el asfalto es recorrido por sombras humanas. La carretera que un día fue el corazón del espíritu de Norteamérica, el que le dio unidad a este país, se derrumbó junto con los precios del petroleo y la General Motors.

Cuando los humanos desaparecen los objetos son lo único que quedan como nuestra herencia: El sabor de una vieja lata de coca cola que aun tiene gas, un hermoso sextante con siglos de historia como ejemplo de la ciencia humana, una manzana vieja y arrugada que se convierte en un verdadero tesoro.

Este libro no intenta ser moralizador pero habla de nuestros hijos y del planeta que les estamos dejando, no solo a nivel ecología sino también en moral y religión. Es una parábola amarga y triste donde ni la memoria ni los sueños sirven para nada porque el primero sólo hace referencia a un mundo que ya ha desaparecido y el segundo, bueno, el segundo es algo que ya nadie tiene. La próxima generación es la esperanza del mundo, en ella está guardada la moral, la bondad, la fuerza para continuar, pero el trabajo al que le hemos dado es tan inmenso que avanzan lentos bajo este peso sobre sus hombros.

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